martes, 24 de agosto de 2010

Dinámica de los roles: Cliente, Consultor, Observador

Tatiana Salamanca.


Cuando tomé la posición de cliente en la dinámica de roles, estaba atenta a las preguntas que me hacía mi consultor, pero no sólo escuché sus preguntas, también me fijé en su apariencia, la forma en que se expresaba, el tono de voz que usaba, la velocidad de sus palabras, la claridad de sus ideas, la forma como movía las manos. Para mí como cliente, fue importante que mi consultor me escuchara con interés, me gustó que participara de las experiencias que compartía con él, sentí que cuando hablábamos un poco de mí como persona, se creaba entre nosotros un vínculo de amistad más que de trabajo.
Lo anterior, me llevó a concluir que los clientes, más que personas con necesidades específicas que necesitan satisfacer con un consultor, son un universo de emociones, sentimientos, intereses, susceptibilidades, por lo que es importante como consultor, tener o desarrollar tacto para abordar cada cliente, generándose un vínculo de confianza entre ellos.
De otro lado, cuando tomé el papel de consultor, apliqué los conceptos dados en clase, esto es, preguntar al cliente, dejar que el sea quien hable, escuchar sus ideas y con ellas sus experiencias y emociones; así mismo chequeaba mi lenguaje corporal, esto es, como estaba sentada, la forma en que movía mis manos, etc.
Teniendo en cuenta la personalidad de mi cliente, fui cuidadosa en mi tono de voz, la velocidad de mis ideas, el movimiento de mis manos, la forma en que estaba sentada, elementos que permitieron tener una conversación efectiva.
Finalmente, cuando adopté el papel del observador, tuve la oportunidad de presenciar al cliente en frente del consultor, las forma como ellos abordaban la reunión, la forma en que se relacionaban a través de preguntas, gestos, lenguaje verbal y no verbal.
Con este ejercicio, tuve la oportunidad de darme cuenta que cuando visito a un cliente para presentarle mi portafolio de servicios de asesoría legal y regulatoria en tecnología de la información y las comunicaciones, me centro en hablar únicamente de mi servicio, de mi, de mi empresa, pero no le pregunto lo suficiente al cliente, a fin de que sea él, el principal interlocutor de la reunión, y de esta manera detectar su necesidad real.
Tampoco veía a mis clientes como seres humanos llenos de experiencias, emociones, únicamente como personas que necesitaban satisfacer una necesidad para su empresa.
Hacía caso omiso a mi leguaje corporal, es decir, no chequeaba el movimiento de mis manos, la forma en que me sentaba, el ritmo y tono de mi voz, entre otros.
La semana siguiente al haber realizado esta dinámica, traté de aplicar estos conceptos en mis reuniones diarias con clientes, dejando que ellos fueran los principales interlocutores, escuchando todas sus ideas, y con ellas, sus emociones y experiencias, información que me permite conocerlos como los seres humanos que son, y participar en alguna de sus experiencias a fin de generar un estado de confianza con ellos.
Cuando el clientes es quien habla en la reunión, y yo me dedico a escuchar con atención e interés, no solo lo que dice, sino también su lenguaje corporal, logro formular de manera asertiva preguntas que conducen a detectar claramente su necesidad, y con esto la presentación de propuestas llamativas y ajustadas a las mismas.
Cuando logro con un cliente conversar también de sus experiencias personales, o su familia, la relación es más fluida, y mi imagen no es la del consultor que llega a vender un portafolio de servicios, sino un ser humano también que escucha y se interesa por el cliente como ser humano que es. Cuando logramos este canal de comunicación el resto de la reunión fluye de manera efectiva y amena.

9 comentarios:

  1. De eso se trata, de conversar como seres humanos. Al vivir creamos conocimiento y al compartirlo podemos rediseñar la sociedad y la manera de hacer negocios. Nos beneficiamos mutuamente.

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  2. Fabián, ¿Como te sentías haciendo eso? ¿Como te sientes ahora que lo hiciste? ¿Como te sientes participando en el blog?

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  3. Cesar, ¿Cómo te esientes impulsando la asociatividad en Colombia? ¿Cómo te sientes con tu ensayo en el blog?

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  4. Edith, ¿Como te sientes para hacer un comentario en este ensayo?

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  5. Tatiana, ¿Que tal si haces un comentario al ensayo de Edith sobre competitividad?

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  6. Un comentario sobre un ensayo de un especialista podría ser: Soy muy nuevo en este tema, Por favor puedes ampliar esta idea y mencionar la idea.
    O por ejemplo: disculpa mi ignorancia, podrías ampliar este punto y mencionar aquello que deseamos que se amplie.
    El especialista de segundo piso, al contestar debe tomar en cuenta que no está hablando con colegas de sus especialidad y por lo tanto debe responder en el tercer piso del "Mall de la Tecnología". Puede usar metáforas como lo hicimos en el módulo.

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  7. Es la primera vez que participo en un blog y pertenezco a una comunidad virtual que crea y transfiere conocimiento.

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. Como abogado,generalmente actúo como especialista de segundo piso (mall de la tecnología). Experiencias recientes ante clientes, me han demostrado que es mucho más efectivo hablar con las propias palabras del cliente e identificar las experiencias que existen detrás de cada comentario que hace. De esa forma es posible lograr los "ganchos" para identificar sus necesidades y permitirle llevarlo hacia las posibles soluciones. Sin embargo, debo decir que todavía me cuesta trabajo permitirme actuar como un consultor de tercer piso, debo continuar practicando hasta que se vuelva un comportamiento inconsciente

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