martes, 24 de agosto de 2010

Competitividad y transferencia de conocimiento

Edith Aristide G.
editharistide@yahoo.com


Hoy en día la competitividad se ha convertido en un tema obligatorio en las agendas de gobierno, pero también en las empresas, de todo tipo y tamaño a través de todo el planeta. Entonces, ¿qué significa competitividad?, ¿por qué en las últimas décadas ha cobrado tanta importancia? Este término que se ha extendido a nivel mundial al igual que en el ámbito nacional, regional y local, puede definirse como la “capacidad que tiene una empresa, organización, ente, sector industrial o nación para diseñar, crear, producir y comercializar productos y servicios que posean atractivos diferenciados que les permiten satisfacer las demandas del mercado al que están dirigidos” .
Por tanto, la apropiación de este concepto y la internalización efectiva en los procesos productivos contribuyen aumento de ingresos, la creación de nuevos productos, la generación de métodos de producción eficaces, la apertura y posicionamiento en mercados locales, regionales, nacionales e internacionales, la generación de conocimientos y el crecimiento económico, que bajo mecanismos de gestión y planificación adecuados, contribuyen al mismo tiempo y complementariamente a la formación de capacidades económicas, productivas, organizacionales, tecnológicas, laborales, sociales, ambientales, que propenden por el crecimiento y fortalecimiento de dichas empresas industriales, al igual que al desarrollo del entorno en que se encuentran.
La globalización convierte el conocimiento individual en mundial, esto permite que el conocimiento fluya de una manera rápida y con mayor transparencia de un país a otro. Herramientas como la Internet han acelerado el proceso de globalización que el capitalismo venía gestando desde hace más de 150 años. Este proceso acelerado de transferencia de conocimientos, de formación de capacidades técnicas, políticas, comerciales, académicas y hasta de entretenimiento nos ha llevado a que las fronteras entre los países de diluyan y se convierta en un proceso muy natural, el poder compartir información, bienes y servicios entre todos los mercados mundiales, llevando hacia la conformación de la “aldea global”, según el concepto acuñado por el filósofo canadiense Marshall McLuhan.
Solo cuando las fronteras geográficas se empiezan a desvanecer es que la competitividad adopta un papel protagónico, pues la competencia, por ejemplo, en temas de comercio, deja de ser un proceso local o regional, para convertirse en un esquema mundial, ya que depende por un lado, de la relación entre la capacidad de producción y el valor de los productos ofrecidos, y la productividad de los demás oferentes que existen en el mercado y por otro, de las ventajas que estos posean, al igual que de la capacidad para vender en mercados internacionales con relación a los demás oferentes.
Sin embargo, la competitividad no solo se sustenta en la capacidad de producción, en la calidad de los productos, en las tecnologías aplicadas a la producción, en las cualidades y aptitudes del factor humano o en las inversiones que se realicen en estos y otros factores; la competitividad también requiere del esfuerzo y trabajo entre distintos sectores, actores, disciplinas y niveles para su óptima consolidación. Por ejemplo, el conocimiento de los mercados debe ahora fluir no solo a través de las fronteras de los países, sino que también debe trascender las fronteras del tiempo, pues uno de los factores determinantes para la competitividad será la información. Información que debe ser precisa, acertada, actual y dinámica.
De estos procesos se infiere entonces que la competitividad es un esquema abierto que no solo permite, sino que requiere de la participación de los diversos actores de la economía. No es ya un tema exclusivamente empresarial, pues el consumidor cada vez mas informado, desea participar activamente en la selección de su consumo frente a la oferta, por lo que los productores ahora deben escucharlo más. Ya no es un consumidor pasivo que acepta la oferta y se acomoda a ella. Pero por otro lado, economías emergentes como la China o la India, han podido dar un salto en desarrollo económico muy grande en pocos decenios, gracias al apoyo decidido del Estado y su activa participación generando marcos de atracción de inversión extranjera, esquemas de impuestos reducidos y en general condiciones que permitan mayor producción nacional, esto gracias al conocimiento acumulado acerca de los esquemas de inversión de los demás países productores en el mundo. Lo anterior indica que la mayoría de los países están preocupados por “facilitar las acciones de las empresas, permitir con mayor facilidad su apertura, mejorar las cargas impositivas, simplificar las regulaciones sobre importaciones y exportaciones, al igual que perfeccionar los sistemas de información crediticia, fortalecer los derechos de propiedad intelectual, mejorar la eficiencia de los procedimientos de resolución de disputas comerciales y de quiebra”
En conclusión, son el conocimiento y la información los dos elementos claves para la competitividad en los tiempos modernos. La transferencia de estos dos factores entre individuos, empresas y gobiernos, crean los sistemas de influencia global, dentro de los cuales se ubican todas las comunidades de conocimiento y pueden desarrollarse, transfiriendo sus saberes para una mejora continua en los esquemas de competitividad global.

10 comentarios:

  1. Cada cluster desarrolla su conocimiento y su información y se archiva en bases de conocimiento y sistemas de información.

    ResponderEliminar
  2. El negocio de la consultoría, como culaquier negocio es global y necesitamos no sólo de nuestras experiencias y sus significados; hay que construir, entre todos, el sistema de información y la base de conocimiento.

    ResponderEliminar
  3. Todo lo que dice Edith es coherente con el pensamiento sobre competitividad.
    Sin embargo, cuando vas a una mesa de competitividad te das cuenta que es dirigida por un economista con enfoque de segundo píso del "Mall de la Tecnología".Es como si, durante el módulo, sólo se escuchara a los economistas y financieros.
    Para lograr la competitividad se necesita una comunidad de líderes que provean el paraguas conceptual y cree condiciones para que emerja la innovación. Además, deben poder proveer conceptos, modelos, metodologías y técnicas justo a tiempo para que los actores puedan apoyar el propósito estratégico; en este punto los consultores pueden ayudar. Los clusters transan el valor.
    Ese valor no sólo es para el dueño del negocio; existe la responsabilidad social, la cual incluye, entre otras, el pago de los impuestos y la asociatividad; el empresario compite como empresa y colabora con el sector. Para lograr la competitividad hay que trascender el sesgo económico financiero y desarrollar competencias en el tercero y cuarto piso del "Mall de la Tecnología".-

    ResponderEliminar
  4. El desarrollo de la competitividad requiere de pensamiento sistémico en todos los actores y de los ciudadanos aprender a vivir con la complejidad. Al desarrollarse la competitividad aumenta el posicionamiento de la democracia.

    ResponderEliminar
  5. La competitividad requiere de la participación de todos los actores en ambientes complejos; por ejemplo: la capacidad de participar en un blog donde los opuestos se pueden expresar.
    La competitividad requiere manejo creativo del conflicto.

    ResponderEliminar
  6. la competitividad requiere definir al adversario como competidor, no como enemigo, porque de lo contrario no lo puede convocar.
    Se compite como empresa y se colabora con el sector.

    ResponderEliminar
  7. La competitividad requiere trascender el segundo piso del "Mall de la Tecnología" y desarrollar competencias en el tercero y cuarto piso para moverse con soltura en los mercados globales.

    ResponderEliminar
  8. Hola Edith, muy interesante tu ensayo, pues me queda claro que hoy en día la competitividad es un requisito para que las empresas se puedan mantener o crecer en un mercado globalizado. Esto puede ser un reto alto para las empresas, pues las obliga a tranbsformar sus modelos tradicionales y ajustarlos a las nuevas necesidades del mercado.

    ResponderEliminar
  9. Las personas también pueden ser competitivas; ya no hay garantías de ingresos, el empleo está desapareciendo.

    ResponderEliminar