Realidades para el trabajo del consultor
Por: Germán Solís Uribe Ps. Esp.
“Tengo la esperanza puesta en una consultoría que contribuye a una nueva organización, la cual reconoce sus condiciones, identifica sus posibilidades, promueve la protección del medio ambiente, participa con conciencia política y dignifica la productividad”.
Mis reflexiones sobre el curso de formación “Modelo de creación y transferencia de conocimiento”.
¿Qué es la consultoría? “Un servicio experto en un dominio particular que posibilita la mejora de las organizaciones y con ello, el de la sociedad en general”.
Implica intervenciones profesionales, a través de las cuales las organizaciones reciben transferencia de conocimiento, tecnología y acompañamiento, con lo cual se espera mejoramiento de la productividad, el desarrollo de buenas prácticas, y la promoción de la dignificación del trabajo.
De la definición se deduce una relación contractual, donde las expectativas del cliente y el profesional en consultoría interactúan en la búsqueda de impactos significativos en el mundo de la organización.
¿Cómo puede llegar el consultor a realizar su trabajo? Alfonso, R (2006), propone el uso de cuatro herramientas. Conceptos, modelos, metodologías y técnicas. El concepto, es el punto de partida para abordar los significados. El modelo, es la expresión de la comprensión de una realidad. Las metodologías y las técnicas, son los medios para intervenir y han de adecuarse a la aplicabilidad de cada modelo en particular.
Dado que estas herramientas son simbólicas, el éxito en su utilización dependerá de la pericia para ponerlas en contexto, implica lecturas apropiadas de las realidades de nuestros clientes y de su interpretación sobre ellas.
Se desprende de lo anterior que el problema no está situado solo en el conjunto de expectativas nuestras (“como expertos”), sino en las del cliente (que tiene un conocimiento). Por ello es que cobra vital relevancia el concepto de contrato psicológico.
En el marco de las relaciones sociales gran parte del conjunto de expectativas en las interacciones sociales no se escriben, solo operan, y ello puede llevar a fracasos en las intervenciones por inadecuadas lecturas de las necesidades reales.
Para el caso de la consultoría, los documentos escritos que formalizan los servicios deben reflejar acuerdos que hagan explicito todo lo que está en riesgo de quedar implícito.
En tiendo el contrato psicológico como una herramienta y como un proceso. Herramienta, porque permite solucionar situaciones de la consultoría que exigen el acuerdo entre expectativas no coincidentes. Proceso, porque incluye elementos íntimamente relacionados, que se organizan temporalmente y sin los cuales no se podría asegurar el éxito en las condiciones de complejidad que plantea la consultoría.
En mi opinión esto significa que no existe un solo camino para el consultor, ante la incertidumbre, su trabajo se facilita con un conjunto de herramientas disponibles, que bien utilizadas permitirán acceso a posibilidades.
Claves para el éxito:
1) promover de manera franca y abierta la expresión de las expectativas de nuestros clientes.
2) sistematizar la información, a través de técnicas graficas que faciliten la comprensión y la comunicación, se busca una adecuada interpretación nuestra, de la realidad del cliente
3) generación de compromisos, negociando acuerdos sobre lo que podemos ofrecer y lo que no.
4) identificar que somos redes psicosomáticas que se expresan de formas conscientes y no conscientes, por tanto necesitamos entender el simbolismo de nuestro lenguaje y manejarlo para nuestro provecho y el de las organizaciones que contactamos.
5) asumir una posición reflexiva sobre nuestra pertenencia a redes relacionales y el desarrollo de habilidades para procesar información disponible.
6) nadie puede ayudar a otro si antes no se conoce a sí mismo, por tanto, entrenarnos en formas apropiadas para expresar nuestros sentimientos, emociones, necesidades.
7) a partir de lo anterior, comprender las interacciones con nuestros clientes, que no son solo de tipo comercial, sino humanas en esencia, por tanto nos envían mensajes sobre su propia red psicosomática.
8) uso de modelos, pero sabiendo que no son la realidad misma, solo representaciones que facilitan nuestro trabajo.
martes, 8 de junio de 2010
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El conocimiento más importante es el de la organización, que se encuentra tácito en la mente de su personal. Al escribirlo o expresarlo en palabras lo volvemos explícito y podemos ponerlo a disposición de las necesidades del sistema
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